Faprove celebra con orgullo la puesta en marcha de este nuevo corredor ferroviario internacional que conecta España y Portugal, el Mediterráneo y el Atlántico, con la participación destacada de nuestro socio TRAMESA junto a Transitalia, y la tracción a cargo de Medway, filial ferroviaria del grupo MSC.

La logística ibérica acaba de dar un paso decisivo hacia el futuro. La entrada en funcionamiento de la nueva Autopista Ferroviaria entre España y Portugal, que conecta el Puerto de Valencia con Entroncamento, no es solo una nueva línea ferroviaria: es un hito histórico para el transporte de mercancías, la intermodalidad y la integración logística de la Península Ibérica.

Por primera vez, dos países, dos mares y múltiples cadenas logísticas quedan unidos por un servicio ferroviario regular de semirremolques en ancho ibérico, operativo, competitivo y con vocación de crecimiento. Y lo hacen gracias a la cooperación entre operadores comprometidos, entre los que destaca de forma especial nuestro socio TRAMESA, junto a Transitalia, y con la tracción de Medway (MSC).

Desde Faprove, celebramos este proyecto como una excelente noticia para el sector, pero también como un motivo de orgullo colectivo.

Un hito histórico: la primera autopista ferroviaria internacional en ancho ibérico

La autopista ferroviaria Valencia–Entroncamento se ha convertido en la primera conexión internacional de este tipo entre España y Portugal en ancho ibérico, un aspecto técnico clave que elimina barreras operativas y facilita la continuidad del servicio sin cambios de ancho ni rupturas de carga.

El tren inaugural, que comenzó a circular en la noche del 25 al 26 de enero de 2026, es una clara demostración de la dimensión del proyecto. El convoy transportó 26 semirremolques completos sobre vagones especializados, alcanzó una longitud de 444 metros y movió más de 1.300 toneladas de carga en un recorrido íntegro entre Valencia y Entroncamento, sin escalas intermedias. El servicio fue operado por TRAMESA y Transitalia, con la tracción a cargo de Medway, filial ferroviaria del grupo MSC.

Estas cifras confirman que no se trata de un proyecto piloto simbólico, sino de una solución real, operativa y dimensionada para absorber tráfico significativo de carretera.

Un corredor estratégico que conecta el Mediterráneo y el Atlántico

Uno de los grandes valores de esta autopista ferroviaria es su posición estratégica. El nuevo corredor conecta dos grandes espacios logísticos europeos. Por un lado, el Mediterráneo, a través del Puerto de Valencia, uno de los principales hubs logísticos del sur de Europa y un nodo clave en las rutas marítimas internacionales. Por otro, el Atlántico, mediante Entroncamento, un enclave ferroviario fundamental de Portugal desde el que se articula el acceso al interior del país y a sus principales puertos atlánticos.

Esta conexión crea un eje transversal peninsular que mejora la competitividad de las cadenas logísticas, facilita el comercio internacional y refuerza el papel de España y Portugal como plataforma logística del sur de Europa.

Intermodalidad real al servicio de cargadores y operadores

La autopista ferroviaria ha sido diseñada para el transporte de semirremolques estándar, lo que permite a los cargadores integrar el ferrocarril en sus flujos logísticos sin necesidad de adaptar unidades ni procesos complejos.

Entre las principales ventajas del servicio destacan la reducción de los trayectos de larga distancia por carretera, una mayor fiabilidad en los tiempos de tránsito, la optimización de costes operativos, una mejora de la seguridad vial y una integración directa con terminales portuarias y plataformas logísticas.

Este modelo refuerza la complementariedad entre carretera y ferrocarril y contribuye a un sistema de transporte más equilibrado y eficiente.

Frecuencias iniciales y capacidad de crecimiento

El servicio arranca con dos frecuencias semanales por sentido, una fase inicial diseñada para consolidar la operativa y adaptarse progresivamente a la demanda del mercado. Tanto la infraestructura como el material rodante y el modelo operativo permiten incrementar frecuencias y volúmenes en función de las necesidades de cargadores y operadores.

Esta flexibilidad convierte a la autopista ferroviaria en una solución escalable, preparada para crecer a medio y largo plazo.

El papel protagonista de TRAMESA y la cooperación internacional

Para Faprove, este proyecto tiene un valor añadido muy especial. La participación activa de nuestro socio TRAMESA, junto a Transitalia, pone de manifiesto la capacidad de las empresas asociadas para liderar proyectos complejos, innovadores y de alcance internacional.

TRAMESA aporta experiencia, conocimiento operativo y una clara apuesta por la intermodalidad, mientras que Transitalia refuerza la dimensión europea del proyecto. La tracción a cargo de Medway, filial ferroviaria del grupo MSC, aporta solidez, fiabilidad e integración en una red logística global.

Este modelo de cooperación entre operadores es uno de los grandes activos del corredor.

Impacto directo en sostenibilidad y descarbonización

Las autopistas ferroviarias son una de las herramientas más eficaces para avanzar hacia un transporte de mercancías más sostenible. Cada tren de este tipo puede retirar decenas de camiones de las carreteras, con una reducción significativa de emisiones de CO₂, un menor consumo energético por tonelada transportada, una disminución de la congestión viaria y una mejora de la seguridad vial.

Este proyecto se alinea plenamente con los objetivos europeos de descarbonización, con las estrategias nacionales de impulso al ferrocarril y con la necesidad del sector de ofrecer soluciones más responsables sin perder competitividad.

Una infraestructura estratégica con visión de futuro

La autopista ferroviaria Valencia–Entroncamento no es un punto de llegada, sino un punto de partida. Forma parte de una estrategia más amplia orientada al desarrollo de una red de autopistas ferroviarias en España y Portugal, conectadas con puertos, plataformas logísticas y corredores europeos.

Desde Faprove, entendemos este proyecto como una oportunidad real para cargadores y operadores, un ejemplo de cooperación eficaz y un motivo de orgullo para nuestras empresas asociadas.

Cuando el Mediterráneo y el Atlántico se unen sobre raíles, se conectan territorios, se consolidan alianzas y se construye el futuro de la logística. Y en ese futuro, los socios de Faprove, con TRAMESA como actor destacado, ocupan un papel protagonista.